
Un total de 88 congresistas en funciones del actual Congreso de la República se han inscrito como candidatos para distintos cargos en las elecciones generales de 2026, según los registros oficiales del Jurado Nacional de Elecciones. El dato cobra relevancia en un proceso electoral que se desarrollará bajo un nuevo esquema legislativo bicameral, aprobado mediante reforma constitucional.
Las postulaciones incluyen aspiraciones a la Cámara de Senadores, la Cámara de Diputados y el Parlamento Andino, órganos que formarán parte de la nueva arquitectura institucional a partir del próximo periodo legislativo.
De acuerdo con la información disponible, 57 congresistas han postulado al Senado, 29 a la Cámara de Diputados y 2 al Parlamento Andino. Todos ellos ocupan actualmente un escaño en el Congreso unicameral que culmina funciones antes de la instalación del nuevo Parlamento.
Este proceso se enmarca en la implementación de la reforma que restablece la bicameralidad en el país, una modificación constitucional que redefine la estructura del Poder Legislativo y que entrará en vigor con el Congreso que resulte electo en 2026.
La normativa electoral vigente permite que congresistas en ejercicio postulen a otros cargos de elección popular, siempre que cumplan con los requisitos legales establecidos. En ese sentido, las candidaturas registradas se ajustan a las reglas actuales del sistema electoral peruano.
El escenario electoral de 2026 contempla la elección simultánea de Presidencia de la República, Vicepresidencias, Senado, Cámara de Diputados y representantes al Parlamento Andino, lo que configura una de las jornadas electorales más amplias de los últimos años en el país.
La inscripción de congresistas en funciones como candidatos ocurre también en un contexto de discusión pública sobre la reelección parlamentaria, tema que fue objeto de un referéndum en 2018 y que ha vuelto a la agenda política a partir de los cambios introducidos por la reforma bicameral.
El próximo Congreso, ya dividido en dos cámaras, será el encargado de desarrollar y ajustar el marco normativo que regirá su propio funcionamiento, incluyendo eventuales modificaciones relacionadas con los periodos legislativos y las condiciones de permanencia en el cargo.
Por ahora, el registro de estas 88 candidaturas constituye uno de los primeros indicadores concretos de cómo los actuales legisladores participan en el proceso de transición hacia el nuevo modelo parlamentario, en un proceso que será evaluado por los organismos electorales y finalmente por el electorado en las urnas.